La Opinión

Crónicas Malabares - Pardicas y anís

Javier Orrico

A Barranda se llega por una de las últimas alamedas que, junto a la de la entrada antigua a Caravaca desde Murcia, han quedado en una región cuyas ciudades, casi todas hasta hace pocos años, acogían a los viajeros con su sombra y su hermosura. Sobre todo en nuestra comarca. Las recuerdos en todas las salidas de Caravaca, en el Camino de los Andenes hacia Moratalla, en la carretera de Granada, en Cehegín.


La Opinión - Domingo, 27 -01- 08
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