La Opinión
Crónicas Malabares - Pardicas y anís
Javier Orrico
A Barranda se llega por una de las últimas alamedas que, junto a la de la entrada antigua a Caravaca desde Murcia, han quedado en una región cuyas ciudades, casi todas hasta hace pocos años, acogían a los viajeros con su sombra y su hermosura. Sobre todo en nuestra comarca. Las recuerdos en todas las salidas de Caravaca, en el Camino de los Andenes hacia Moratalla, en la carretera de Granada, en Cehegín.
